martes, 17 de diciembre de 2013

Los nendertales enterraban a sus muertos intencionadamente.

     "Para poder contrastar nuestra hipótesis, tuvimos que caracterizar el contexto arqueológico en que se halla el Bouffia Bonneval”, cuenta el experto. “Así excavamos y analizamos los niveles arqueológicos de una cavidad contemporánea situada a 70 metros de distancia. Todo ello ha supuesto mucho tiempo de dedicación, pero era necesario y los resultados han sido incluso mejores de lo que esperábamos".

     El análisis de la fosa es concluyente en cuanto a su origen antrópico. El análisis tafonómico de los restos humanos demuestra que el cuerpo fue cubierto rápidamente, para protegerlo de cualquier perturbación post mortem, tales como modificaciones de meteorización o ataques de carnívoros. 

     Estos dos elementos, combinados con la conexión anatómica en que se conservó el esqueleto, sostienen la hipótesis de que se trataba de una sepultura intencionada

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